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¿DIETA MACROBIÓTICA DESPUÉS DE LOS LANGOSTINOS, LOS MAZAPANES Y EL CAVA?

Nuevo artículo y nuevo tema.

Si me sigues habitualmente, me habrás oído decir que en materia de alimentación y dietas, el “patio” anda un pelín bastante-revuelto.

A poco que mires en internet o en diferentes medios de comunicación, seguro que has escuchado hablar de la dieta alcalina, la dieta paleo, la dieta cetogénica y un sinfín más.

Antes de empezar a hacer ninguna de ellas, mi consejo es que te dejes asesorar por un experto.

En mi artículo “Se busca información nutricional fiable“, tienes a unos cuantos expertos en nutrición, cuya opinión puede serte de gran utilidad a la hora de decantarte por una u otra, o por ninguna.

No es menos cierto que hay una quimiofobia imperante a nivel social, la cual llevada a sus extremos, ha empezado ya a generar otro trastorno del comportamiento alimentario (otro más para la colección), la ortorexia, caracterizado por una obsesión centrada en comer sano.

En este contexto de “armonía con la naturaleza”,  que está muy bien siempre que no se sobrepasen determinados límites, podría incluirse la dieta que se va a abordar en este artículo: la dieta macrobiótica.

Bien, pues centrado ya el tema, creo que va siendo hora de “entrar en harina”.

 

¿Qué es una dieta macrobiótica?

La dieta macrobiótica es una forma de alimentarse basada en las tradiciones culinarias de Extremo Oriente, las cuales incluyen el alimento, la medicina y la espiritualidad.

oriente y la dieta macrobitoica

En este apartado, y dado el auge que están tomando, o mejor dicho, que ya han tomado, las terapias y dietas alternativas, que de alternativo sólo tienen la novedad como forma “saludable” de tirar o de que te saquen el dinero (según desde la perspectiva que se mire), es preciso recurrir a las definiciones dadas por organismos de “cierta solvencia”.

      • Allá en el lejano año 2011, el Ministerio de Sanidad, definió la dieta macrobiótica como: “Una manera de comer basada en el principio del Ying y el Yang; se basa en la búsqueda del equilibrio físico y emocional a través de la nutrición”.
      • La base de datos de encabezados de terminología médica define la dieta macrobiótica como: “Una forma de interpretar la nutrición fundamentada en el consumo de granos de cereales integrales, legumbres, verduras cocidas y en el principio chino Yin-Yang. Aboga por una dieta consistente en alimentos ecológicos y cultivados en proximidad a su lugar de consumo, verduras de temporada, ricas en carbohidratos complejos, a la par que menos grasas, azúcares y alimentos procesados ​​químicamente”.

El objetivo de esta dieta es eliminar los malos hábitos alimenticios para establecer un sano equilibrio en el organismo. Esto debe lograrse comiendo de forma sana, pero a su vez, esta alimentación debe estar en armonía con la naturaleza.

 

Origen de la dieta macrobiótica

Analizando el origen de la palabra, la palabra griega “macro” grande y “bio” vida significa “gran vida” pero también la capacidad de vivir la vida de una forma grandiosa y magnífica.

La macrobiótica es sobre todo poder aprender a desarrollar el potencial del individuo, conseguir que este se conozca mejor y sepa qué es lo que su cuerpo necesita.

La macrobiótica tal y como se entiende actualmente, llegó a Europa de la mano del japonés George Ohsawa allá por los años 30 del pasado siglo XX.

Dicha macrobiótica, es una enseñanza global que tiene como fin el desarrollo del juicio o entendimiento humano.

Según esta teoría, todo se basa en un “principio universal“, el cual permite captar eficazmente el funcionamiento del mundo, ayudando en la práctica a comprender y asumir las vicisitudes de la vida.

La clave está en la complementariedad entre el Ying y el Yang, 2 fuerzas antagónicas pero inseparables, que representan la manifestación del Todo.

Podría decirse que hay “una manera macrobiótica de comer” (sí, como suena), que sería:

  • Un camino de desarrollo personal global, que permite mejorar el estado de conciencia.
  • Un régimen bueno para la salud.
  • Una medicina alternativa.

 

Macrobiótica fácil

Macrobiótica para principiantes

La macrobiótica, entendida como una nueva forma de vida, utiliza la alimentación como un camino que ayuda a comprender las leyes de la naturaleza y sus manifestaciones para poder beneficiarse de ellas.

Dicha macrobiótica, ha supuesto un marcado interés por:

      • Cultivos biológicos.
      • Procesamiento natural de los alimentos.
      • Masaje shiatsu (técnica japonesa basada en la acupresión, que beneficia al cuerpo y a la mente).
      • La medicina oriental.
      • Feng Shui (antigua técnica china que busca equilibrar la energía vital a través de la distribución y la orientación de los espacios; incluye una serie de claves para decorar la casa o la oficina en armonía).

En medio de tanto exotismo oriental, no debería olvidarse un punto que es verdaderamente importante, y no es otro que el siguiente:

la macrobiótica defiende el consumo de alimentos de temporada y del entorno, cultivados y procesados de forma tradicional, …

Otros 2 puntos claves:

    1. Los alimentos tienen efectos energéticos: “somos energía y nos movemos por la energía de nuestro cuerpo”.
    2. Comer es un acto de amor diario:
        • Acto de amor hacia nosotros que queremos lo mejor, lo más rico y lo que más nos alimente.
        • Acto de amor hacia los alimentos que se van a ingerir, agradeciéndolos y respetándolos lo máximo posible.

Los 4 principios macrobióticos son los siguientes:

              • La calidad de los alimentos y su procedencia determina la calidad de nuestra salud.
              • Dedica tiempo al arte de cocinar.
              • Las cocciones tienen la capacidad de cambiar la cualidad de los alimentos.
              • Combina texturas y consistencia en cada comida.

El Ying y el Yang

La medicina tradicional china concibe el cuerpo como una entidad total, a la vez que reconoce la importancia del equilibrio entre los seres humanos y el medio ambiente.

La raíz de toda la vida son el Ying y el Yang, 2 fuerzas complementarias. Clic para tuitear

En el misticismo oriental, el significado de uno y otro, es el siguiente:

          • El Ying representaría el lado sombreado de una colina, lo que equivale a los siguientes valores:
                            • Frescura.
                            • Ligereza.
                            • Feminidad.
                            • Oscuridad.
                            • Humedad.
          • El Yang equivaldría al lado soleado de la colina, por lo tanto, sus valores son:
                            • Calor.
                            • Sequedad.
                            • Luz.
                            • Masculinidad.

dieta macrobiotica y ying-yang

El Ying es calmante y refresca los órganos; el Yang es estimulante y genera calor.

Ying y Yang se transforman en las 5 actividades elementales: madera, fuego, tierra, metal y agua.

Según esta teoría, los alimentos no sólo fortalecen y dinamizan; además, tienen el poder de sanar.

Por lo tanto, el equilibrio cuerpo-mente y, en consecuencia, el estado general de salud de la persona, se logra mediante una combinación de alimentos con propiedades Ying y otros con propiedades Yang.

Clasificación de los alimentos

En el contexto de la dieta macrobiótica, los alimentos pueden ser: Alimentos-Ying o Alimentos-Yang (sigue leyendo, por favor, que enseguida te explico).

El que un alimento sea considerado Ying o Yang depende de los resultados que sus componentes provoquen en el organismo en un determinado ambiente”.

Antes de entrar en la clasificación propiamente dicha, te dejo un resumen de las cualidades Ying y Yang.

dieta-macrobiotica-ying-yang

Se consideran alimentos Ying:

                  • Frutas.
                  • Verduras de hoja.
                  • Semillas.
                  • Malta.
                  • Tofu.
                  • Tempe.
                  • Zumos de frutas.
                  • Verduras naturales.
                  • Mermelada sin azúcar.

Por el contrario, se etiquetan como alimentos Yang:

                  • Cereales integrales.
                  • Pastas y harinas integrales.
                  • Verduras de raíz.
                  • Legumbres.
                  • Pescados y mariscos.
                  • Queso fresco.
                  • Sal.
                  • Shoyu.
                  • Miso.

Sin embargo, esta clasificación no es tan sencilla como te imaginas, pues hay alimentos con exceso de Ying y otros con exceso de Yang.

          • Alimentos con exceso de Ying:
                        1. Azúcar.
                        2. Dulces y pasteles.
                        3. Alcohol.
                        4. Té y café.
                        5. Especias.
          • Alimentos con exceso de Yang:
                        1. Carnes y aves.
                        2. Quesos duros y salados.
                        3. Huevos.

Para determinar si un alimento es más Ying o más Yang, deben tenerse en cuenta los siguientes parámetros:

          • Lugar donde crece: cerca del ecuador, o bien, en un clima frío.
          • Cómo y en qué dirección crece: rápido o despacio y hacia arriba o hacia abajo.
          • Contenido de sodio y de potasio: cantidad de sodio que poseen frente a la cantidad de potasio.
          • Calentamiento y enfriamiento: efecto que tiene sobre el cuerpo, ya sea calentándolo, o bien, enfriándolo.

Retomando la teoría de las 5 actividades o energías elementales (madera, fuego, tierra, metal y agua), éstas se correlacionan con los 5 sabores.

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Especias macrobióticas

En el pasado, cuando no existían tantos alimentos importados y procesados como hay actualmente, los condimentos permitían ingerir diariamente los mismos alimentos, pero con diferente sabor.

Los sabores habituales (dulce, amargo, picante, ácido y salado) pueden conseguirse de forma natural, sin tener que recurrir a las salsas y condimentos modernos, muchos de ellos ricos en grasas y azúcar.

  • Sabor dulce.

Las legumbres y los cereales integrales son la base de este sabor; si se quiere un dulce más intenso puede cocinarse miso con cebollas, crema de manzana, malta de cebada o arroz y frutas.

  • Sabor amargo.

Alimentos tales como semillas de sésamo tostadas, nueces tostadas, alga nori y tekka (condimento preparado a partir de raíces salteadas y aderezadas con miso).

  • Sabor picante.

Este sabor se consigue mediante cebolla cruda, jengibre, nabo o rabanito rallado, mostaza y algunas hierbas salvajes.

  • Sabor ácido.

Es proporcionado por zumo de limón, vinagre de arroz, vinagre de manzana, ralladura de limón, encurtido de verduras, chucrut y aceitunas.

  • Sabor salado.

La sal proporciona este sabor; otros alimentos que también lo dan son gomasio, salsa de soja, polvo de algas y ciruelas umueboshi.

Los condimentos más significativos incluyen:

    • : conocido como té de tres años, es un té verde japonés, cultivado actualmente de manera tradicional, cuya característica es estar elaborado con las ramas, o bien con las hojas del té.
    • Miso: condimento salado y fermentado a base de soja, sal y cereales; se emplea como aliño para preparar menestras, sopas o para la elaboración de salsas. Está disponible en diferentes variedades dependiendo del cereal que contenga.
    • Umeboshi: variedad de ciruela que se recoge cuando aún está verde y se pone con sal junto a hojas de shiso, lo que hace que cambie de color. Su sabor ácido y salado, lo convierte en un acompañamiento adecuado para cualquier verdura.
    • Algas: las cuales son otro alimento fundamental en la dieta macrobiótica. Constituyen una extraordinaria fuente de sales minerales y vitaminas.

 

Principales características de la dieta macrobiótica

Los principios que rigen este tipo de dieta, son los siguientes:

cultivos y dieta macrobiotica

          • Es innecesario alimentarse con alimentos extremos.
          • Ingerir alimentos poco manipulados y con escasos agregados químicos, especialmente si se trata de alimentos de origen animal.
          • Masticar concienzudamente cada bocado (aproximadamente unas 50 veces), discerniendo en cada degustación por qué se come, si es para crecer, por placer, para curar o meramente para evolucionar espiritualmente.

Dicho esto, conviene conocer los niveles que integran la dieta macrobiótica.

Esta alimentación está jerarquizada en 10 niveles, que van del -3 al 7, sin pasar por el 0 (te aconsejo que sigas leyendo, por favor).

El nivel de iniciación sería el -3 y el de máxima excelencia el 7; estos niveles en función de su excelencia incluyen:

          • El nivel más bajo se correspondería con la alimentación mecánica.
          • El nivel más elevado es el correspondiente a la alimentación libre, donde se supone que la persona es capaz de elegir únicamente lo que su cuerpo necesita.

A medida que se sube en el escalafón hacia la excelencia, la dieta se va volviendo más estricta y restrictiva:

          • En los 5 primeros escalones o niveles, la dieta incluye alimentos de origen animal.

alimentos y dieta macrobiotica

          • Por el contrario, en los 5 últimos niveles, se va prescindiendo progresivamente de estos alimentos, hasta llegar a convertir la alimentación en una dieta vegetariana, basada en los cereales.

los cereales en la dieta macrobiotica

De hecho, en el último peldaño de la dieta, supuestamente el más elevado, en el cual tu alimentación se basa en elegir lo que tu cuerpo necesita en cada momento, manteniéndote así en un inmejorable estado, tú comes únicamente cereales en grano, sin cocinar; únicamente podrás triturarlos un poco, pero no mucho.

Además, en la dieta macrobiótica, hay alimentos limitados y alimentos prohibidos o eliminados.

          • Alimentos LIMITADOS:
                  • Dulces en general.
                  • Cacao.
                  • Miel.
                  • Huevos.
                  • Frutas (principalmente las tropicales).
                  • Verduras verdes.
          • Alimentos ELIMINADOS:
                  • Lácteos y derivados.
                  • Vegetales de la familia de las solanáceas (tomate, pimiento, berenjena y patata, entre otros).
                  • Harinas refinadas y productos refinados en general.
                  • Alcohol (excepto vino tinto con la carne).
                  • Azúcar (excepto la integral).
                  • Grasas sólidas.
                  • Café.
                  • Té.
                  • Congelados.
                  • Menudillos.
                  • Conservas enlatadas.

Otro aspecto importante de la dieta macrobiótica que probablemente no conozcas, es el que tiene que ver con los métodos de cocción Ying-Yang.

Esta dieta, aunque no aconseja el consumo de alimentos extremadamente Ying, ni extremadamente Yang, permite combinaciones centradas  y combinaciones más extremas.

Según esta dieta, las enfermedades aparecen cuando existe un desequilibrio de energías, bien sean Ying o Yang.

Una dieta bien equilibrada es aquella que contiene 2 partes de alimentos Ying y 3 partes de alimentos Yang.

Partiendo de estas pautas, la composición de la dieta sería ésta:

          • El 50% de los alimentos que se consumen son cereales: arroz, mijo, trigo, avena, cebada, maíz, cuscús.
          • El 25% de los alimentos ingeridos son vegetales y hortalizas hervidas.
          • Se deben tomar 2 sopas diarias de salsa de soja, a las que se le pueden añadir los vegetales que se quieran.
          • Las legumbres representan el 15% de los alimentos consumidos diariamente.
          • En lo referente a los productos animales, sólo se puede comer pescado 2 veces a la semana, así como pollo y pavo, pero no de forma regular.

Llegados a este punto, no me resisto a recomendarte que leas el artículo La dieta macrobiótica: una perspectiva sobre su origen, postulados, riesgos y beneficios.

 

Dieta macrobiótica: menú

Según sus creadores, la dieta macrobiótica es una propuesta que pretende acercar a quienes la siguen a una alimentación lo más natural posible, permitiendo el logro del bienestar físico y emocional.

En la siguiente presentación se aborda lo que sería una dieta macrobiótica equilibrada, así como también se incluyen varios ejemplos de menús de diferentes temporadas.

 

Dieta macrobiótica para niños

La dieta macrobiótica incluye varios niveles, el más bajo corresponde con la alimentación mecánica, y el más elevado con la alimentación libre.

A medida que  se va subiendo en ese “escalafón espiritual”, la dieta va siendo cada vez más restrictiva.

Inicialmente se pueden consumir carnes rojas, las cuales son uno de los grupos de alimentos que primero se eliminan.

Aunque esta dieta no permite el uso de alimentos procesados o de origen industrial (lo cual dependiendo del tipo de alimento que sea, puede ser una ventaja), poco a poco, va siendo cada vez más restrictiva, basada principalmente en cereales integrales, algunas frutas, legumbres, una sopa de miso (un derivado de la soja), y a veces, algo de pescado.

En la última fase de la alimentación, sólo se consume arroz y cereales integrales, así como semillas y frutos secos.

En los casos más extremos, se puede limitar el agua ingerida.

Es evidente que se trata de una dieta restrictiva, cuyos potenciales riesgos son deficiencia de proteínas, de vitamina B12, de calcio y riesgo de deshidratación. Clic para tuitear

Actualmente se ha demostrado que en la infancia esta dieta favorece el retraso del crecimiento y enlentece el desarrollo psicomotor, a lo que se unen las deficiencias nutricionales ya citadas.

Por lo tanto, en niños y adolescentes, la dieta macrobiótica, está totalmente desaconsejada.

 

Dieta macrobiótica en situaciones concretas

Menú macrobiótico para adelgazar

Adelgazar y mantenerse en el peso deseado es algo que cualquier persona que siga una dieta anhela. Pues bien, esto es sumamente fácil con la dieta macrobiótica.

Es bastante frecuente que las personas que siguen esa dieta, no tengan problemas de sobrepeso, ya que su alimentación es simple, sana y equilibrada, sin grasas saturadas, ni azúcares simples.

El consumo de cereales integrales, junto con otros alimentos naturales, hace que la dieta aporte una considerable cantidad de fibra, y por lo tanto tenga un considerable poder saciante.

El siguiente vídeo muestra un menú para bajar de peso.

Sin embargo, y como ya se ha mencionado antes, esta dieta incluye 10 niveles, siendo los últimos, y especialmente este último, niveles muy estrictos, donde únicamente se come arroz integral u otros cereales integrales.

Una dieta tan restrictiva es perjudicial, y de hecho se han dado casos de personas que murieron al llegar a ese último nivel.

Dieta macrobiótica y cáncer

Los cimientos de la dieta macrobiótica no tienen ningún rigor científico, con lo cual pretender que esta dieta es útil para tratar el cáncer, es cuando menos ridículo.

Dicha dieta incluye las algas como uno de sus alimentos más importantes, las cuales en su mayoría son ricas en yodo; este nutriente es problemático para cualquier persona con cáncer de tiroides o con otra patología que afecte a este órgano.

Este tipo de dieta no admite los alimentos procesados, por lo tanto los alimentos que consumen no llevan conservantes, lo cual desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, implica el riesgo de que el paciente oncológico desarrolle una infección, que no le va a favorecer en absoluto.

Si a esto se le añade que buena parte de los enfermos con cáncer suelen tener un estado nutricional sumamente comprometido, fruto de sus pocas ganas de comer y de la consunción que provoca el cáncer (el denominado técnicamente síndrome anorexia-caquexia), y además reciben una dieta ya de por sí bastante restrictiva, el riesgo de una severa desnutrición, que comprometa la vida del enfermo, es una realidad más que palpable.

Tras todo esto, es más que evidente que una dieta macrobiótica carece de completa utilidad, tanto para prevenir, como para curar una patología tumoral.

Sin embargo, precisamente es una de las dietas más seguidas por personas que padecen cáncer, aunque de momento, no se haya demostrado que ayude.

 

Riesgos de la dieta macrobiótica

Realmente la dieta macrobiótica, se ha considerado más que una dieta, una filosofía de vida, aunque como todo lo que viene de oriente, está envuelta en un halo de misticismo, rayano casi con las pseudociencias.

Por otro lado, la propia distinción entre alimentos Ying y alimentos Yang, es insostenible desde el punto de vista de nutricional.

Además, a medida que se van escalando niveles en la dieta macrobiótica, la alimentación va siendo cada vez más restrictiva. De hecho se han notificado casos de personas fallecidas por alimentarse únicamente de arroz al haber alcanzado el último “nivel de misticismo” de esta dieta.

Como cualquier dieta restrictiva, implica la aparición de diferentes deficiencias nutricionales:

          • Deficiencia de proteínas.
          • Deficiencia de hierro y calcio, y por tanto, anemia e hipocalcemia (forma técnica para referirse a los bajos niveles de calcio en sangre).
          • Deficiencia de vitaminas A, D, C y B12, con riesgo de escorbuto.
          • Problemas renales debido al reducido consumo de líquidos.

Este tipo de dieta está totalmente desaconsejada en:

          • Niños.
          • Adolescentes.
          • Mujeres en edad fértil.
En definitiva, la dieta macrobiótica no es una dieta saludable en absoluto. Clic para tuitear

Puesto que el concepto de dieta saludable, ha cambiado últimamente (ya no se habla de comer de todo), te aconsejo que leas la siguiente entrevista realizada al nutricionista Julio Basulto, en la cual explica de forma magistral qué es hoy una alimentación sana.

El principal riesgo que conlleva esta dieta, es su proximidad a las pseudoterapias, muchas de las cuales aseguran curar el cáncer, y no lo hacen, y además, consiguen que el paciente abandone el tratamiento que le ofrece la medicina basada en la ciencia y siga sus “recomendaciones”.

En este sentido, se ha llegado a decir que la dieta macrobiótica es capaz de curar el cáncer, lo cual es totalmente falso.

Para acabar ya, te recomiendo que leas los siguientes artículos, para que tú mismo, saques tu propia conclusión acerca de las supuestas bondades de esta dieta:

 

 

 

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Adela Emilia Gómez Ayala. Farmaceutica

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18 comentarios en “¿DIETA MACROBIÓTICA DESPUÉS DE LOS LANGOSTINOS, LOS MAZAPANES Y EL CAVA?”

  1. El tema de nutrición y equilibrio me llama la atención desde hace tiempo, así que estos temas -por naturaleza e instinto- me atraen mucho. Me gusta el tema del equilibrio como una manera de vida que aún en el supuesto “no equilibrio” podemos encontrar. La dieta macrobiótica una etapa de mi vida me atrajo. Sin embargo me retiré de ella porque me debilité; comprendí mejor mi naturaleza y la influencia de mi estilo de vida, clima, país, alimentos que son regionales y hoy día aprendí a comer de todo con medida, eso me va mejor y me siento bastante bien. Cuando me paso de la raya con algún mal hábito mi cuerpo me lo hace notar casi siempre muy rápido, acudo al Dr, que trato más lo alternativo que lo alópata (aunque -obvio- cuando se necesita acudo a la manera tradicional) y esto me hace sentir bien, agusto y sobre todo y lo esencial para mi -con paz interior- .Muchas gracias Adela, un abrazo fuerte.

    • Gracias por tu comentario Angelica.

      En efecto, cada día hay más datos que lo corroboran, el organismo humano es un todo, de modo que cuerpo y mente, podría decirse que van de la mano.

      Dicho esto, elegir la dieta macrobiótica, implica que cada vez tu alimentación va siendo menos variada, hasta llegar a consumir única y exclusivamente cereales, lo cual es un disparate, así como suena. El paso siguiente, es que conduce a una desnutrición brutal, con todas las consecuencias y riesgos que acechan a una persona desnutrida.

      Lo ideal, como tú bien dices, es llevar una dieta sana y equilibrada, reduciendo el consumo de alimentos superfluos (tipo dulces, bollería, refrescos, alcohol, …) al máximo, podríamos decir que aptos para ocasiones específicas y muy de tarde en tarde. De ese modo, acabas comiendo de todo, realizas ejercicio de forma habitual, siempre evidentemente un ejercicio que se adapte a tus gustos y características, agua para estar bien hidratados, y fuera.

      No tiene más historia el tema.

      Un afectuoso saludo

  2. Hola Adela,

    Me temo que mi pelea con la báscula no se debe a las navidades sino que viene de tiempo atrás. Me ha gustado leer el artículo porque había muchas cosas de la dieta macrobiótica que no conocía. Sin embargo, uuumm, creo que no comparto todo lo que implica esta dieta. Estoy tratando de llevar en mi vida unos hábitos de alimentación más saludables, pero esas restricciones tan estrictas no me convencen. Soy más partidaria de esa dieta saludable de la que hablas al final.

    Un saludo.

    • Gracias Cristina por tu comentario.

      La dieta macrobiótica, implica una filosofía de vida que difícilmente se sustenta. Es cierto que es necesario tener una buena salud mental y corporal, y que la una repercute en la otra.

      Partiendo de los postulados de esta filosofía, como habrás leído, la alimentación va siendo cada vez más restrictiva, hasta llegar a provocarte una desnutrición.

      Prefiero no entrar a comentar lo que supone adoptar esta dieta para toda la familia, niños incluidos (disparate total).

      En definitiva, lo importante es llevar una dieta saludable, acostumbrarse a comer de forma equilibrada de manera habitual, y si se produce algún exceso puntual, reducir la ingesta en los días posteriores o hacer algo más de ejercicio.

      Lo demás, son ganas de dar vueltas y gastarse el dinero de una forma no muy saludable, aunque cada uno se gasta su dinero como quiere, por supuesto.

      Un afectuoso saludo

  3. Hola Adela,

    ¡Qué tan interesante! Al menos para mi. Hace unos años que leo sobre la dieta macrobiótica y que intento aplicar algunos de sus principios en mi día a día. Pero realmente pienso que es una forma de vida.

    Siempre he relacionado la macrobiótica con la frase “eres lo que comes” y yo defiendo férreamente este principio, y no siempre lo cumplo. Lo que comes influye en los pensamientos y sentimientos que tienes, en el estado de salud y en el estado físico. Desde sentirse más feliz hasta en la forma que crece tu pelo. O, por lo menos, esto es lo que creo yo.

    Un abrazo,

    • Gracias Ana, por tu comentario.

      Desde mi punto de vista, tienes parte de razón, pero hay otro aspecto que puede ser extremadamente peligroso.

      Como habrás leído, la dieta macrobiótica, implica varios niveles (digamos estaría el nivel más bajo o “mundano” y el más alto o “espiritual”); mientras no pases de esos primeros niveles, en principio, puede que no tengas problemas.

      Ahora bien, si tú te planteas llegar a ese nivel extremo, donde tú sólo le aportas a tu cuerpo “lo que necesita”, pues llegados a ese punto como te decía, tu alimentación va a ser única y exclusivamente a base de cereales en grano y con muy poco grado de molienda.

      Como sanitaria y diplomada en nutrición, te diré que esa dieta llevada a esos extremos, es una BARBARIDAD (como suena). Además, la dieta macrobiótica, a medida que vas pasando de los niveles más “mundanos” a los más “espirituales”, se va haciendo cada vez más restrictiva, lo que implica que va siendo cada vez menos variada. El riesgo de desnutrición va aumentando progresivamente.

      Dicho esto, coincido contigo en que la alimentación juega un papel decisivo en el bienestar de la persona.

      Es más, está comprobado que de todos los factores que determinan la salud de una persona, descontando los factores genéticos (cada uno viene con la carga genética que viene, para bien o para mal), el factor externo más importante es la alimentación. Por lo tanto, una buena alimentación, es clave para tener un buen estado de salud.

      Pero para mí, esas dietas dónde se suprimen nutrientes básicos para el funcionamiento del organismo, ni me parecen apropiadas, ni las sigo, ni se las recomiendo a nadie.

      Si ahora te vas a la definición que da la OMS sobre salud, esta es la siguiente: un completo estado de bienestar físico, psíquico y social, es más que evidente que el organismo humano es un todo, donde cuerpo y mente van unidos.

      Por lo tanto, por muy bien que te alimentes, si estás luchando frente a situaciones sociales, personales o del tipo que sea, que te generan estrés, angustia, …, evidentemente tu salud, no va a ser buena. Así de simple y de crudo.

      Un afectuoso saludo

  4. Hola Adela,

    La verdad es que me resulta interesante el hecho de encontrar más que dietas, filosofías de alimentación, porque creo que son, en general, más beneficiosas para las personas. Creo que lo importante es tratar de estar sana y bien, más que estar siempre obsesionados con el peso. Por eso, es mejor emprender la búsqueda de hábitos alimenticios saludables, más que de dietas puntuales.

    Dicho esto, creo que cualquier rutina o hábito que se lleve al extremo, puede acabar siendo más perjudicial que otra cosa. Considero que hemos de aprender a no obsesionarnos con un aspecto en concreto, ya que, por muchos que sean sus beneficios, estos se pueden convertir en lo contrario, si los llevamos al extremo. Y últimamente, encuentro muchas corrientes de vida sana y alimentación saludable que acaban por convertirse en obsesiones para el que las sigue.

    Aún así, no conocía esta filosofía y ha estado muy interesante entender cómo se relacionan el ying y el yang con la alimentación.

    Un abrazo.

    • Gracias Conchi, por tu comentario.

      Ciertamente, que actualmente hay muchas corrientes de “vida saludable”, “conexión con la naturaleza”, que en principio están bien, pero como tú bien dices, todo aquello que conduzca a la obsesión, acabará por convertirse en un problema, o en una enfermedad más o menos importante.

      Llevar una vida sana, en todos los aspectos, y una dieta equilibrada, es lo más práctico y lo menos problemático.

      Obsesionarse por los kilos, o por el pensamiento “x” que dice …., al final, en mi humilde opinión, no suelen llevar a ningún sitio, o quizá sí, probablemente a la consulta del médico.

      Un afectuoso saludo

  5. ¡Hola Adela!

    ¡Menudo tema has sacado! La búsqueda del equilibrio es algo que me interesa y me vuelve loca a partes iguales.

    Lo que pasa que cuando se trata de dietas, para mi el equilibrio empieza a tambalearse.

    Nos detallas los niveles y el más elevado, que se supone que es justo lo que el cuerpo necesita, solo son cereales en grano. Ahí sí que hago chispas con la idea ¿en serio que nuestro cuerpo solo necesita eso?

    Como tú dices, ahí está la información y ahora cada uno que saque sus conclusiones. Es una frase un poco televisiva pero es que nos has dirigido estupendamente hasta el final.

    Un abrazo

    • Gracias Amaya por tu comentario.

      El organismo humano es un todo y, está totalmente admitido, que mente y cuerpo están totalmente interconectados, de modo que una enfermedad corporal puede tener, y de hecho tiene, connotaciones mentales y al revés.

      La dieta macrobiótica, se basa en los principios de la medicina china, y “esa supuesta idealización de que el cuerpo no tiene importancia frente al espíritu”. Eso es un disparate. Siguiendo esos principios de la medicina china, el estado más sublime, donde tú le das a tu cuerpo sólo lo que éste necesita, supuestamente, sólo cereal en grano, es el “colmo del disparate”; eso es lo que afirma esta teoría, no lo que afirma cualquier dietista, médico o experto en nutrición de occidente (que tampoco te va a recomendar que comas a base de hamburguesas, refrescos y bollos).

      La dieta macrobiótica, si la llevas a sus últimas “digamos consecuencias”, te aconseja comer únicamente cereal en grano. Salta a la vista que eso te va a conducir a una desnutrición brutal.

      Por lo tanto, lo adecuado es comer de todo, obviamente los precocinados y similares no son alimentos de los que se pueda estar tirando a diario, al igual que la bollería y los pasteles.

      Esa idea del “cuerpo glorioso” que sería nuestro equivalente a conducir el cuerpo a su más alto grado de espiritualidad, es otro mito.

      Resumiendo, alimentación a base de productos naturales (siempre que sea posible), dieta variada, el agua es la mejor bebida, y ejercicio en función de los gustos y particularidades de cada persona.

      Es así de sencillo y así de simple, a la vez.

      Te recomiendo que visites las páginas web de Juan Revenga o la de Julio Basulto (hay otras muchas más, pero las que te he nombrado son las que se conocen más), donde podrás comprobar qué opinan ellos sobre la dieta macrobiótica, los alimentos fríos y los alimentos calientes.

      Un afectuoso saludo

  6. Comer saludables es una filosofía de vida, debo confesar que no soy una fiel cristiana con estos temas de alimentación saludable. No conocía este estilo de vida saludable, los japoneses y tienen muy buena fama de comer muy saludables y con el origen de esta dieta lo confirmo más. No sabía que existiera una dieta para antes y después de las navidades.
    Comer por comer es otro punto que debo aplicar en mi estilo de vida.
    Saludos.

    • Gracias Alexandra por tu comentario.

      Quería comentarte varias cosas: entre ellas, la página que yo he citado inicialmente donde aparecen dieta prenavideña y postnavideña, es simplemente un recopilatorio de las dietas diferentes dietas que existen; algunas sin fundamento ninguno.

      ¿Dónde quiero ir a parar con esto? Muy sencillo, no toda la información que aparece en internet es fiable 100%; en temas de salud, bienestar, …, hay unas webs más fiables que otras, y tengo que decirlo así de claro. Hay determinadas páginas supuestamente con información sanitaria, donde yo no me metería a buscar información ni loca. Eso de entrada.

      Por otro lado, no hablamos sobre la dieta japonesa, sino sobre la dieta macrobiótica, que si te has dado cuenta, es una barbaridad enorme, pues cuando esa dieta se lleva a su punto más extremo, la alimentación debe basarse únicamente en cereales y sin moler. Eso no tiene ni pies, ni cabeza. La propia clasificación que habrás leído en el post, donde según esta dieta se distingue entre alimentos calientes y alimentos fríos, realmente tampoco tiene una base científica.

      Lo fundamental, para no alargarme más, es que lo adecuado es una dieta saludable, donde se incluyan alimentos naturales, como he comentado anteriormente, reducir los precocinados y productos manipulados en la medida de lo posible, evitar o tomar muy de tarde en tarde bollería y pasteles. Suprimir el alcohol. Agua y ejercicio, en las posibilidades de cada cual.

      Es así de simple y de sencillo.

      Por supuesto dar este tipo de dieta a niños, mujeres embarazadas, mujeres en período de lactancia, …., es un disparate, lo repito otra vez, y únicamente va a conducir a un cuadro de desnutrición, que dependiendo de la situación de la persona, generará unas consecuencias u otras, en cualquier caso, consecuencias negativas.

      Un afectuoso saludo

  7. Al final en el equilibrio está la virtud, siempre dice mi mamá, y creo que no se equivoca. Aunque reconozco personas que siguen la dieta macrobiótica, creo que se trata más de una filosofía de vida, no puedes hacer esta dieta y que tu espíritu vaya por otro lado. Aunque yo no la comparto, en el tema de la alimentación cada día surgen más tendencia y modas y al final es difícil saber si estamos o no equivocados, es un lío.

    • Gracias Raquel, por tu comentario.

      Ciertamente que, en todo, en el término medio está la moderación.

      La dieta macrobiótica, para muchos nutricionistas, realmente no tiene una base muy “científica”; eso de que hay alimentos calientes y alimentos fríos, pues, mire usted; como que es difícil de explicar a la luz de los conocimientos actuales sobre nutrición.

      Ciertamente que hay personas que adoptan la filosofía zen como eje de su vida; en ese sentido, quizá una dieta macrobiótica, pero en el nivel más bajo, pudiera “ser admisible”, pero si llegas al último estadío, donde sólo debes comer cereales en grano y poco molidos, pues la verdad, vas a acabar con una desnutrición brutal.

      En cuanto a la variedad de dietas que surgen, pues sí, hay muchísimas dietas, y eso va un poco como por modas, pero muchas de esas, no tienen un fundamento sólido; y a veces, se consigue perder peso, pero a costa de generar un desequilibrio en el organismo, que te puede afectar a diferentes órganos vitales.

      Lo importante es aprender de todo con moderación, sabiendo que si comes mucho, pues tendrás que hacer gran cantidad de ejercicio para quemar esas calorías; de lo contrario, es más que probable que acabes con un problema de obesidad.

      Aunque también es importante señalar, que no todas las personas obesas, lo son porque comen una barbaridad y no se mueven; eso es un gran error. A día de hoy, cada vez se tiene un mayor conocimiento sobre el tema de la obesidad, pero aún, falta mucho por conocer, y es terriblemente injusto, cuando una persona que está a dieta y va a revisión, acabe sermoneada porque no ha seguido la dieta, no ha hecho ejercicio, ….. Las cosas no siempre son tan sencillas, por desgracia.

      UN afectuoso saludo

  8. Hola Adela,

    ¡Qué interesante artículo! Me gusta como nos dejas hacernos una idea dando la información útil al respecto.

    A mi, sinceramente, aunque me interese conocerlas como otras formas de pensar y vivir, las dietas no me gustan, sean restrictivas o no.

    El cuerpo no es una máquina, y no podemos pretender alimentarnos como repondríamos gasolina en nuestro coche. La comida es mucho más que esto: aparte de alimentarnos cuerpo y mente, está relacionada con las emociones, con el placer (no sólo existe la nutrición, existe la cocina, o sea ¡una disciplina entera enfocada al placer relacionado con la comida!), además de tener un componente social y familial muy importante. Creo que ser saludable tiene que ver con la armonía entre todas estas áreas de nuestra vida, no podemos sacrificar unas para mejorar otras.

    Como ves, me ha dado para pensar 🙂
    ¡Un saludo!

    • Gracias Noémie por tu comentario.

      Se puede decir más alto, pero no más claro.

      En efecto, la alimentación, no sólo permite el funcionamiento del organismo, si no que también tiene un componente de placer (que si no se controla debidamente o surgen problemas emocionales pueden llevar a cuadros de obesidad), y por supuesto, la comida también tiene ese componente digamos social o familiar, que desempeña un papel muy importante.

      Siempre es una alegría para mí, que mis artículos sean de utilidad para los demás.

      Un afectuoso saludo

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